miércoles, 22 de abril de 2009

El hombre ignorado, casi prohibido.

























Se nota que hace lo de siempre, repartir ese papel una vez más a quienes no quieren.

Y helo ahí, de pie frente ustedes, su silencio es más poderoso que su voz.

El ruido del entorno de pronto grita con más furia y no me deja más que ver su silueta triste. Sé que algo estará diciendo... algo.

Cuántas horas de sueño acumulado, de deseos no satisfechos, de privaciones cargarán esos ojos tan pesados.

Esa curiosidad brincando dentro de mí me hizo ver a los otros... Siguen ahí, sí, durmiendo, leyendo, perdiéndose en el vidrio colindante, hablando con un aparato como si no fuera con ellos.

Como si no fuera nadie el que está pidiéndonos, más que dinero, un poco de atención.

Como si en una señal de tránsito apareciese la señal de prohibido.

lunes, 20 de abril de 2009

Más, más.



Estoy perdiendo más,
más de lo que puedo recuperar,
más amigos, más alegrías, más, más.

Por un fallo en táctica o estrategia,
de cálculo y remordimiento,
pero soplo más y más..
y caes al suelocomo la nieve.
Pero el saber que tus impulsos manejan
tu ser, tu mente y tu actuar,
con hilos de titiritero afanado,
motivan mi ¡Adiós!, más, más.

Que cuando me falla el sistema,
más, más, se me caen con él los ánimos
sedientos de amaneceres benévolos,
inexistentes en ese mundo de arena,
que se desploma con cada ventizca.

¡Adiós!

El saber que lo dijiste,
que no te arrepentiste.
El saber que lo dije,
ese Adiós con sabor a incredulidad,
es ese que espero algún día
calcine más en "vos", mi recuerdo
mucho, mucho más.

domingo, 19 de abril de 2009

Gotas de sal



Si quiero que el sol me prenda el aliento de cuando en cuando

no es para que la piel se me caiga en gotas de sal,


de esas que van a alimentar al mar.

Y se pierden, y se mezclan, y nacen de nuevo,

mientras ruedan pedazos de mí,


deshechos por el sol,

que quema lo que queda ahora sin piel.

Me convirtió en libro sin tapas,

frágil, sin autor, sin título,

y mis cenizas expone al impávido viento, fiel aliado,

que las pierde con la velocidad de una estrella fugaz,

jactándose sin alegato de su travesura,


del alma que dispersaron en gotas de sal y cenizas de sol.

viernes, 17 de abril de 2009

*Asterístico*


Equivocarse para dejar de ser lineales y cuadrados,
para saber que no estamos siendo manipulados,
que el sistema no nos corrige y nos hace a un lado.

Sentir las bellas imperfecciones que nos hacen únicos,
reirse de uno mismo, saber que estamos vivos
fuera del molde de la perfección.
_____________
A K y su artístico *asterístico* jeje.

jueves, 16 de abril de 2009

Es abril


Sra Pesimista - ¿Es abril? No puede ser... ¿Aún sin árboles floridos engalanando el paisaje y los sentimientos como en los viejos tiempos? ¿Aún sin hierba verde o seca para correr a más no dar y sin rumbo fijo...?


DV - Sí, es abril porque brotan sonrisas todavía en el pedazo de corazón que nos queda, porque hay miradas que tiñen de colores primaverales nuestro día.

Sra Pesimista - Pero no oigo el sonido ya de los pájaros en mi ventana. Cuando la abro sólo me mira fusilante un muro gris intentando despintarme el día.


DV - Déjalos a todos, que sigan destruyendo, déjalos que talen, que "construyan".
No olvides Señora Pesimista: Pueden arrancar todas las flores pero nunca podrán evitar la primavera. Es abril.

martes, 14 de abril de 2009

La intolerante...


Nadie ha muerto por un gancho izquierdo propinado con palabras.

Es sólo un adjetivo calificativo que inescrupulosamente se me otorgó por no ser igual a ellos, por no bajar mi estatus, por tener dignidad, y mi cabeza no agachar, como más de uno hubiera podido apostar.

No titubearé afanosamente por quitármelo de encima como si fuera una maldición.

Dejémoslo que me engalane por hoy, puedo vivir con eso...

...Puedo vivir con ser "la intolerante", la que resiste la corriente que se impulsa contra ella y nada con las fuerzas de sus brazos, contra marea, algunas veces contra el mundo también.

Pero dormiré plácidamente sobre mi cama ésta noche como otras tantas, con los ojos cargados de sueño y anhelo, con la sonrisa que inunda de noche en noche, mi espíritu.

¿Por qué?

Porque puedo vivir así, bien ubicada, en apología de mis principios, aunque eso me cueste un adjetivo.

Armadura



El jardinero de los mejores rosales es el de las manos más cortadas.

El precio es alto por manipular la belleza.


Muchos nos dejamos seducir por ella como si no hubiera nada peligroso merodeandonos la mente y las intenciones.

Muchos juegan con el peligro sin importarle como vayan a quedar sus manos, sólo por sentir el rojo terciopelo de sus pétalos.


Hieren, sí. Pero hasta esas espinas que protegen a la rosa, se terminan cayendo, secando, debilitando, y su esfuerzo muchas veces habrá sido en vano.


Se puede dar o recibir una rosa, se puede escogerla entre mil, se puede ver perfecta, pero arrancada está moribunda. Y sin espinas, es artificial.


Rosa: No quites tus espinas de tí para complacer las manos cobardes que no quieren correr el riesgo que implica llegar a tí.

lunes, 13 de abril de 2009

¿Algún Samaritano?

Tu indiferencia

como cuchilla

le hirió

y al suelo

su silueta

tendió.

Un alma

desparramaste

al sol,

como flor seca,

sin calor.

Tú, sí, tú,

con esa mirada de hiel,

lo indignificaste,

con tu zapato en él

lo minimisaste,

con el ego en tu cincel

lo ignoraste,

con tu desprecio de papel

lo mataste...

Pero sigues caminando,

con la mirada en alto,

y ni lo notaste...

sábado, 11 de abril de 2009

Punto de no retorno


Todos nos podemos topar, en esos pasos sobre cerámica y la vida, con un punto así, sin retroceso posible, del cual no puedes escapar con una escurridiza desaparición.

Cuando se llega a él, pasan dos cosas, o se toma la decisión en el momento con los recursos que tengas en tus bolsillos, o se aplaza a fuerza de excusas.

Yo la he aplazado muchas veces, he devuelto las manecillas del reloj, o le quito la batería. Como Penélope, tejo para destejer, y ya no sé si para ganar o para perder tiempo.

Pero el punto del cual no hay retroceso me empuja las espaldas, y es cuando doy pasos en falso sobre un puente de tronco de madera viejo que puede desplomarse conmigo y mi vestimenta de niña pretenciosa.

Si me quito los zapatos y hago equilibrio. ¿Servirá?

lunes, 6 de abril de 2009

Batalla perdida en un círculo vicioso


Yo al igual que él, paso por ahí a diario, en la misma calle, con la misma gente y el mismo sonido ensordecedor de los estrepitosos vehículos que colman el lugar.
La diferencia entre él y yo es que a él le apagaron la vida hoy, en medio de esa multitud de gente que circulaba en sus vehículos... probablemente algo relajados estrenando esas cosas que querían y hasta una Semana Santa que juraban que se merecían. Quizá hasta iban discutiendo, maldiciendo y cercando el terreno.
Pero simultaneamente, en una dimensión imperceptible para muchos, pero cierta para todos, decidieron hundir una puñalada en el corazón de un muchacho, que obviamente trascendió el espacio y traspasó también a su familia y sus allegados...
No lo conocí, pero algo me liga a él, porque pude haber sido yo, o cualquiera, inclusive ud.
De pronto el odio está ganando la partida con una batalla más... y lo peor es que no estamos contra atacando, sino que nuestro egocentrismo no nos deja ver lo que nos está carcomiendo...

domingo, 5 de abril de 2009

No siempre.




















Te perdiste en la profundidad
de un mundo rociado de letras
que te trajo un instante acá.
Pero tenías que emprender el viaje
al otro lado del mundo en un segundo.
No existen para vos las despedidas,
ni los recuerdos. Aunque no siempre.

Dejaste pululando en el aire tu aroma
y un poco mis ideas.
Un camino alterno te inventaste,
sin dejar rastro en tus pasos tímidos,
cargados nunca supe si de odio o amor.

Puedes ser un producto de mi imaginación,
uno de tantos que mezclo con la realidad.
No tengo prueba de que existas,
pero tampoco la necesito,
porque sé que piensas lo mismo de mí.

Tomé una letra del alfabeto y te la dí,
también el título de tu poema,
uno de tantos que seguro archivas
con inercia de autómata,
y aunque lo niegues, te enseñé el perdón.

No sé qué tengan en común
un libro y un grupo musical,
pero no tienen que tener nexo.
Los polos opuestos no se atraen
si no se topan, aunque no siempre.
Yo fuí letras y palabras, sólo eso,
fuí inclusive simple,
tú fuiste... fuiste... y TE FUISTE.

__________
A Alessandro.

sábado, 4 de abril de 2009

No son eternos...




Los objetos pueden

perderse,

olvidarse,

despedazarse,

inutilizarse,

qué sé yo.



No nacieron con nosotros

ni morirán en nuestro lecho.

No son extensiones nuestras,

no están adheridos a nuestros sistemas.



Si se te pierde algo de eso,

un artilugio y no uno cualquiera

sino de esos que considerás

patrimonio personal...



...No te prometo afanosamente buscarlo,

con párpados cargados de desvelo,

hasta el fin del mundo.



Pero te ofrezco uno cualquiera,

uno menos complicado, uno mío,

y vos agregale el valor sentimental.




viernes, 3 de abril de 2009

Escribir para borrar...


Últimamente las palabras no se me acomodan, es como si inquietas no se dejaran atrapar y volaran muy lejos de mi teclado.

Escribo y borro, borro y olvido.

Ya no sé si será por el miedo a que el eco de esta boca hecha letras retumbe en tus oídos como la vibración del tambor...

...O si será que estoy perdiéndome irremediablemente entre los recuerdos que no logro salvar.

Un día de perros

Siempre que J se quejaba yo le decía que hay días de días, lo difícil es verme en el espejo y repetírmelo a mí misma.

Ayer al alba dí vueltas en mi cama intentando conciliar el sueño, en realidad necesitaba dormir, pero el desvelo se había posado in fraganti en mis pupilas...

Abrí las cortinas con optimismo madrugador, pero el amanecer no se deja ver, sólo la lluvia caer liviana, como quien huye del cielo gris, triste, contagioso.

No pude cumplir el primer compromiso del día. Cuando pude vestirme de coraje para llamar a cancelar... Se me respondió amablemente, pero era demasiado tarde, la congoja recorría junto a mi sangre, cada vena y arteria.

Me topo al que evito en un lugar cualquiera... caminamos bajo el fulminante sol que amenazaba con cambiar nuestro color de ánimo, y la media hora se me hizo como media vida...

Salí tarde de la clase siguiente, pero tenía antojo de un granizado que no se dejó abrigar en mis manos, granizado que no encontré, que luego visualicé anonadada en las manos de mi compañero de viaje en el bus. Hubiera pagado una fortuna por él.

La fila de carros era interminable como una cadena de hormigas inventándose una ruta donde no la hay.

Cuando después de casi 2 horas de viaje estaba a escasos metros de mi casa, el reloj marcaba casi a las 6, hora de la siguiente clase. El tiempo apremiaba y en cada respiro incrustaba estrés a mis pulmones. Al cruzar la calle, de la nada me sale al paso un bus en plena acera, como si tuviera el derecho de robarme mis minutos.

En ese momento sentí cómo todos los segunderos de todos los relojes del barrio atornillaban mi cabeza y cada tic tic tic era un PUM PUM PUM.

Corrí para liberar tensiones pero el corazón me dió un vuelco cuando el perro gigante de la esquina empezó a ladrarme y la puerta, por algún misterio que no logré resolver, le estaba abierta de par en par.

Entré a la casa pero fue como si hubiera seguido directo y hubiera salido por la puerta de atrás.

Esperaba pescar con mi ya experto brazo un taxi, que me dejó esperando y esperando... No tenía más opción que correr.. y corrí y corrí y seguí corriendo con el espíritu de una atleta. Y así llegué, con los latidos del corazón atravesándome la garganta, para que a los 10 min me cortaran la clase, y el aliento... Y ahí estaba yo, viéndolos irse. Y se fueron como quienes simplemente se van.

De vuelta, apenas pude alistar mis cosas porque mi amiga V me estaba esperando, cuando la vi me dijo que me había estado llamando. Le creí. Le creí porque era obvio que mi día no había terminado: Dejé el celular y los zapatos del día siguiente en mi casa. No iba a dar ni un paso atrás.

Pdt: Olvidé avisar en mi casa que no volvería esa noche... Pueden imaginar el resto.

Me repito y me vuelvo a repetir que el estrés envejece, que es tan malo para el cuerpo como una antesala a la muerte. Pero el estrés de toda una vida no deja de pesarme sobre los hombros en un solo día. Quizá deba dormir más, quizá no deba tomarme tan en serio la vida.

martes, 31 de marzo de 2009

Camuflaje


Acoplarse al medio para sobrevivir en este turbulento viaje, no debe ser sinónimo de pérdida de identidad.

Hay insectos que encuentran su identidad en el arte del camuflaje, y humanos, hay humanos que también.