jueves, 17 de febrero de 2011

Lo redondo de un zafiro.


Un día me desperté y el anillo seguía ahí, mirándome como si nada. De modo que no era un sueño. De modo que... Qué más da. Sí, es bellísimo y la verdad me sienta muy bien con mi azulada e intrépida personalidad. Caramba que este condenado F tiene un gustazo.

(Asimilando)

La vida es tan corta, que no queda más que vivirla rápido.

El sol ha dado las 12:00, sobre mi cenit el astro tiñe mi ambiente y ambienta mi imagen rojiamarilla. No sé si eso combina con mi anillo pero más vale que nos adaptemos el uno al otro si es que piensa habitar en mi dedo anular izquierdo esta temporada.

No le huí al zafiro ni a lo que simboliza entre nosotros, sólo espero que él no huya de mí.
Pdt: No solo la princesa de Inglaterra se compromete de azúl, carajo. Jeje

:::::
A.F



5 comentarios:

Daniel Morales Callejas dijo...

olaaaaa
oye cada dia o cuando meos cada semana siogo tu blog jeje
Ya te habias tardado en publicar jeje donde quedaron tus metas de año nuevo eh hhaha
por cierto eh tomado algunas de tus publicaciones espero no te moleste es q se me hacen muy mmm con estilo y unikas bye

Carlos dijo...

No, no huirá, algo me dice qeu tus dedos le sientan muy bien.

caminante dijo...

Hoy he pedido sus alas al viento y he volado.
Te extrañaba, Duendecilla.
Un beso

villanave dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El titán dijo...

Hace poco escribí que nuestros momentos son granos de arena en el desierto de la existencia. Y la rapidez en que vivimos la vida maximiza este axioma.