jueves, 9 de julio de 2009

Tenía una risa nerviosa, usurpando lágrimas de sal y ceños fruncidos. Hasta que hoy algo pasó.Me acaban de contar un secreto. Me lo dijeron en voz baja baja, casi en el suave hilo de un susurro. Me paralizó de momento los sentidos. No sé si mi sangre siguió su curso o viró en U saltando de pronto en un giro casi prohibido. Me gustan los secretos, me hacen sentir cercana, y me recuerdan que no soy una pieza más del paisaje. Me está volviendo el color al alma. No sé dónde encontraste el tono adecuado para pintarla, pero me encanta.
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A F

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Bello!

Saludos...

Nía dijo...

Muy inspirador

caminante dijo...

Me gustaría conocer ese secreto que te devuelve el color al alma.
Pero, claro, es un secreto.
Te agradezco mucho tu ánomo y compañía, Duendecilla
Besos

León dijo...

Por que la vida y los ojos y el todo hasta el amor es otra cosa cuando el alma es de colores.

Un abrazo, racias por pasar, volvé cuando gustes, que tengas un hermoso fin de semana

Duendecilla Verde dijo...

Ya ni me acuerdo que era el bendito secreto, jeje