sábado, 11 de julio de 2009

Yo, Aurora Boreal; vos, Sol de Medianoche.


Si pudiese cabalgar en estrellas fugaces toda la noche hasta que raye el alba, y en la tarde incrustarme en medio de crepúsculos arrebolados para verte estrenar una cándida sonrisa, no podría conciliar el sueño nunca, porque alistaría el equipaje cada noche y me aventuraría a encontrarte.

Como la Aurora Boreal, mi espectáculo son los colores, las risas, los movimientos en las luces de mis ojos. Mientras tú, Sol de Medianoche, alejas la oscuridad que se venía tras el día, y te eternizas en cada rayo de luz que me abraza 24 horas.

Hay un lugar en el mundo donde la Aurora Boreal y el Sol de medianoche tienen una cita, Laponia. Tocarás la puerta de mi cuarto sueño, e iremos allá por el camino de las constelaciones. Sin temor, toma mi mano, que el viaje es largo y tengo el sueño liviano.

PD: Sólo te pido una cosa, no me despiertes.

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A F

4 comentarios:

caminante dijo...

Querida Duendecilla:
ES uno de los textos con más poesía que he leido últimamente.

Me ha emocionando tanta belleza y el final me parece un hallazgo:
Sólo te pido una cosa, no me despiertes.
Me identifico mucho.

Un beso emocionado

Beth dijo...

q bonito lo q has escrito...en verdad tierno

TOMA MI MANO Y NO ME DESPIERTES

solo imaginarlo causa alegría

un abrazo

Gilda Alejandra Yury Rojas dijo...

Me encanta como escribes y lo que escribes.. :D... lindo sueño: vivir.

USD dijo...

en mi blog colecciono imagenes de puertas abierta y te pido permiso para llevarme la de este post.
Si te parece bien escribeme a unasortidadigna@gmail.com

gracias