sábado, 10 de octubre de 2009

Así llueva un jardín de rosas..

...No te dejaría ahí afuera solo, castigando a los pétalos con tus pasos cargados de kilos de no dormir y de no comer y de no reír.



No lloro con tanta frecuencia, no sé si por el calentamiento global o por economizar en tiempos de cri$i$, pero hoy se me derritieron muchos glaciares.

Al fondo un partido de fútbol que vamos ganando. ¡El fútbol! Siempre disipándolo todo, apocándome tu ausencia.

Para colmo de males me perturba en gran manera el ensordecedor ruido de ese niño malcriado llorando que retumba en todo el aposento, cosa que me recuerda el por qué no quiero tener hijos.

Las agujas en ese reloj caminan y caminan y no se cansan... Pero ¿Cómo se detiene una fuente de lágrimas que tampoco se cansa?

Eres un ángel, y es por eso que Dios está con nosotros, y que saldremos de esta, como de todas las otras. Es por eso que caminaremos por esos pétalos de rosa que teñirán nuestro andar, los trataremos bien porque estaremos ligeros, sin cargas adicionales..

Me empeño en decir que todo saldrá bien.

4 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Hermoso poema. Seguro que todo saldrá bien..
Me gustan la imágenes.. hermoso sus colores.


Un abrazo
Saludos fraternos..

caminante dijo...

Duendecilla, amiga:

Tus textos crecen en calidad día a día y los temas que tocas siempre hacen que algo se mueva en mi interior

Un beso

C. Chase dijo...

Adiós.

Sandra Gutiérrez Alvez dijo...

y todo saldrá bien...sigue pensando así.
hermosas tus palabras.

te dejo un beso.