domingo, 7 de junio de 2009

La casa más afortunada del mundo

¿Qué tendría que tener una casa para ser la mejor?
¿Acaso tendría que ser la más grande de todas?
¿Acaso la más lujosa?
¿Acaso tendría que tener vista al mar?
¿O tendría que estar ubicada en la mejor ciudad?
Esos no son más que trivialidades de adultos.





Yo tengo la mejor casa del mundo, eso dijo mi hermanito, quien argumentó que ninguna otra casa tiene un nido natural con pajaritos en el techo como el que nos tocó tener a nosotros. ¿Cómo no he de estar feliz en mi casa? ¿Cómo no ha de ser entonces la más afortunada del mundo? ¿Cómo?



Pd: Si nosotros mismos somos los que hemos invadido su espacio, talado sus árboles, destruído su comida, ¿Cómo negarles la posada?

1 comentario:

caminante dijo...

La importancia de las cosas que realmente son importantes.
Un beso