miércoles, 3 de junio de 2009

Sueño acumulado


Hoy me tacharon de histérica, estresada, ofuzcada e intolerante, jeje. Más despacio que no puedo con tanto título. Todo por tratar de hacer bien las cosas. Es que no todo es amor y paz, amiga. La guerra existe, la ley del más fuerte también.

El día fue más largo de lo que yo hubiera querido, aunque paradójicamente las manecillas del reloj parecían ventiladores, llevándose las horas, una tras otra, como quien cosecha en temporada alta.

Seguía trabajando y trataba de desviar el sueño a punta de ataques de responsabilidad.

Cuando al final pude recostar mi cabeza y envolverme en esas cobijas que me esperan siempre con la sonrisa en la tela, ví que mis ojos se acostumbraron más rápido de lo normal a la oscuridad. Aunque de pronto lo noté: ¿Cuál oscuridad? El día se empezaba a asomar tras la cortina de nubes que yo me empeñaba en cerrar.

No puede ser que sean pasadas las 5 am y no consigo conciliar el sueño, sólo pido dormir una hora, es sólo eso. Las alarmas y otros sonidos de ambiente iniciaron la orquesta que me pareció sin fin, de la que ya era parte, involuntariamente.

Inició así el movimiento, la bulla en los cuartos, en los pasillos, ellos, alistándose. Sabía que no tenía derecho a dormir, que tenía que iniciar con ellos el día, como cada miércoles. Pero ¿qué va a estar sabiendo "la razón" de necesidades integrales? Así que la callé y la guardé conmigo bajo las cobijas.

2 comentarios:

caminante dijo...

No todo es amor y paz, querida Duendecilla.
Que puedas descansar, que los días no sean tan largos
Un beso

Silvia Salas Ramírez dijo...
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